Educación

Verdades verdaderas sobre los niños

Bueno, quizás generalice y sólo el mío es así de “original”. Le quiero con locura y es el mejor niño del mundo. Me da besos, me sonríe, me pregunta si estoy bien cuando se me cae el bote entero de Nesquik al suelo… Pero tiene unas cuantas cositas que me veo obligada a mencionar.

1. LE GUSTAN LAS CAJAS MÁS QUE LOS JUGUETES. 

cajas2Confieso públicamente mi amor por Amazon. Lo malo (o lo bueno) es que todo viene en cajas. Y entre eso y la cantidad de pañales que compramos, podríamos hacer un “juguete” gigante de cartón. A Lucas le gusta o meterse en las cajas (y que le arrastres por toda la casa), o meter cosas en ellas, o simplemente dejarlas ahí como parte del ajuar. Llega un momento en que todo lo demás queda a un lado, completamente ignorado. Después de ver Toy Story, me sentí mal por los juguetes

maletasTambién pasa con las maletas tras volver de un viaje. Una vez están vacías se convierten en el mejor juguete que ha tenido en su vida. Realmente no sabes cómo deshacerte de ellas (y de las cajas) sin romperle el corazón… Así que tuve que armarme de valor para que el salón no se convirtiera en un auténtico almacén de mercancías.

2. HACE RUIDO.

pansAntes le daba por jugar con las cacerolas y estamparlas contra el suelo. Desde que nació su hermano, normalmente espera a que le ponga a dormir para tocar el xilófono o conducir su quad por el salón… Si le estoy durmiendo en el salón, viene el salón a jugar; si me voy a la habitación, viene a la habitación a jugar. No se duerme en esta casa y punto. Hay veces que se emociona con algo y lo tiene que gritar a los cuatro vientos (Ejemplo: Pinta un garabato “-¡Un avióooooooon!”)… Lo mejor, sin duda, es cuando se convierte en un auténtico T-Rex. No podía ser un gatito, no.

3. SIEMPRE QUIERE MI COMIDA.

chocolateLe tienes desayunando tan contento (cereales, fruta, zumo, leche…) mientras metes un par de rebanadas de pan en la tostadora para ti… Se va a jugar y te dispones a desayunar -es tu turno. Piensas que su pequeño estómago está lleno y servido. Pero no. Al menos hasta que se coma tus tostadas, porque si le haces unas a él… no están tan ricas como las tuyas. Así que sí, hay veces que como a escondidas para no tener que compartir (dime que no soy la única…). Un día le di un trozo prohibido de chocolate (ver foto monstruosa por la que me odiará en el futuro) y le pregunté atónita:
“-¿Es que no te gusta tu brócoli o qué?”

4. LOS PICOS DE LAS MESAS SON UN PELIGRO.

A medida que va creciendo, temo por su cabeza en cada uno de los muebles “picudos” de la casa que antes ni rozaba. Y es que corre en dirección  a la mesa (tan alta como él) y en el último momento, cuando ya estoy cerrando los ojos pensando que así no le dolerá, la esquiva… Uyyyy, casi. Hay veces que no tiene tanta suerte y se come la mesa, directamente.

5. LE GUSTA QUE LE MIENTAS.
Vale… Que cambies las palabras, mejor dicho.

picnicYo: -¿Cenamos? (con el plato en la mesa)
Lucas: -No
Yo: -Ok, ¡vamos a hacer un picnic! (pongo el plato en el suelo).
Lucas: -Biennnnnnn!!

El “Vamos a la cama” se ha convertido en “Vamos a lavar los dientes, a dar besos a todos y a leer un libro”. Sí, prefiere hacer todo eso que sólo dormir.
El “Vamos a vestirnos” se ha convertido en “¿Quieres ir al parque?”.
Y el “Vamos al supermercado”, ahora es “Vamos a por zumo para Lucas”.
Ya le voy cogiendo el tranquillo… Después de 2 años y medio.

6. DORMIR LE ABURRE.

IMG_20140607_204139Ya sea la siesta, en el coche o por la noche, nunca tiene sueño, aunque haya estado todo el día jugando y se le cierren los ojos. Y como decía… el proceso es lento. El lavar los dientes, dar besos a todos y leer un libro es sólo el principio. Luego quiere agua, vas a la cocina,  se baja de la cama, le pones en la cama, le das agua, bebe, le cae una gota en la camiseta, lo comentamos, beso, quiere que le pongas la manta encima, otro beso, se da un golpe con la mesilla, otro beso, agua, tiene mocos, le limpias, manta, le arropas, beso, le das un beso, te dice que no: ahora quiere dártelo él a ti… Y por finnnnn bosteza.

7. NO SOPORTA VERME DESCANSAR.

La situación es la siguiente: Tengo a uno jugando tranquilamente con los coches, y al bebé en el balancín, sonriendo al jarrón de la mesa de al lado porque todavía no enfoca bien y no diferencia las flores de las personas.

Pero en cuanto me siento a descansar, no lo aguanta. De repente ya no encuentra un coche de los tropecientos que tiene, o tiene muchísima sed, o quiere que le pongas la tele (y que vayas canal a canal hasta que vea algo que le guste de verdad). Y no puede esperar, es una urgencia. ¿Y el bebé? Por supuesto que se ha cagao‘ (de arriba a abajo). No podía ser de otra manera.

8. LLORA.

cryMi chico… Me pone esa carita porque le digo que no a sus caprichos pasajeros (Ejemplo: Seis cajas de fresas); porque crece muy rápido y ahora se da con ese pico de la mesa en la cabeza; porque quiere que empujes el columpio más fuerte (o más flojo, nunca lo sé); porque quiere el juguete con el que está jugando el otro niño, hasta que el niño ya no lo quiere… entonces él tampoco; porque quiere entrar al cuarto de baño cuando hay alguien dentro (no entiendo ese deseo de oler popós ajenos…); o simplemente porque quiere que le eches una foto (ver foto).

Menos mal que los besos de mami lo curan todo.

9. SI ESTÁ CALLADO, LA ESTÁ LIANDO.

Me pongo a lavar los platos y de repente no le veo/oigo. ¿Dónde está? ¿Qué hace? Pues un día, comiéndose mi desodorante a mordiscos. Y la pasta de dientes. Y las ceras de pintar. Ya puestos con “ceras”, usó la cera de una vela aromática como “crema hidratante” (para la cara, para la mesa y para los legos), y la vaselina. Otro día le pillé tumbado encima de su hermano de 3 meses. O metiéndole el dedo en el ojo; sacando toda la ropa doblada de los cajones; pintando en la televisión; cubriendo los coches en plastilina; metiendo cereales en el lector de DVDs… Y lo peor es que hay veces que le pillo, pero otras veces no tengo tanta suerte, y saco el iPod de la secadora, tras haber pasado también por la lavadora.

10. SE ENSUCIA CON FACILIDAD (Y ENSAÑAMIENTO).

heladoSi hay una caja de arena en el parque, llegamos a casa como si hubiéramos estado en la playa. ¿Llueve? Salta en los charcos y juega con el barro. ¿Le bajo del coche? Le “limpia” las ruedas al que está aparcado al lado. ¿Lleva una camiseta blanca? Vuelve a casa y es negra. ¿Le doy un plátano? Me barniza la mesa. Llega un momento en su vida en que le tengo hecho un guarro siempre, porque no encuentro el día en el que probablemente no se manche para ponerle la ropa más nueva. Y cuando se encontró los mocos y me dio uno perfectamente redondeado por primera vez… No tuve más remedio que reír y compartirlo en Twitter.

11. NO SE CANSA DE VER LA MISMA PELÍCULA 3 VECES AL DÍA.

carsEstoy convencida de que Disney/Pixar tienen detrás un equipo súper preparado de psicólogos para hacer sus películas cada vez más adictivas para los padres los niños. No sé cuántas veces habremos visto la peli de “Cars” hasta que me dejó ponerle “Cars 2” y ampliar un poco el repertorio. Después vino el merchandising: no sólo con la colección entera de cochecitos, sino también las zapatillas de estar por casa de McQueen (para los que aún no han visto el peliculón: es el protagonista, un coche de carreras rojo muy molón), la almohada de McQueen, camisetas, calcetines, bañador, botella… incluso el orinal (que aún no sabe para qué es) es de McQueen.

Cuando vimos vio ambas pelis unas trescientas veces, descubrimos “Frozen” y su taladrante banda sonora: Let it go. De hecho, unos días más tarde, oí a mi marido tararearla en la ducha.

12. SE CONCENTRA CUANDO HACE CACA.

Ya desde pequeñito me miraba fijamente a la vez que soltaba un pedo adulto bien cargado (genial excusa para cuando eres tú la que tiene gases, pero por favor…). Ahora, sonará raro pero me encanta cómo se queda paralizado en una esquina, con la cara roja y sin quitarme la mirada de encima. En plan “Sí, ¿esto que estoy fabricando? Tú solita lo vas a limpiar”. El momento es gracioso e incómodo a la vez. Al principio le buscas, no sabes dónde está, hasta que vuestras miradas se encuentran y sabes perfectamente lo que viene después: ¿Dónde están las toallitas? No quiero ni imaginarme cómo será el día en que tenga que ir al baño él solito.

13. EL DESORDEN: SU PASIÓN.

No quiere construir nada, pero saca todos los Legos. No quiere pintar nada, pero saca todas las ceras.

Al principio, ahí estaba yo colocando las cosas según las descolocaba. O cuando estaba durmiendo la siesta. Hasta que me di cuenta de que mi casa sólo está organizada cuando estamos todos en la cama, así que ahora espero a por la noche. Una vez que se levanta, parece que hemos sobrevivido un huracán. Y así todos los días.

mess2NOTA: Eso que dicen que no hay nada más doloroso que ir descalza y pisar un Lego… Doy fe.

14. ME ESCLAVIZA SI DIGO/HAGO ALGO QUE LE GUSTA.

cave“-¿Hacemos una cueva con las mantas?”. Bueno, las mantas llevan siendo una “cueva” dos semanas. Hemos tenido que subir la calefacción. Y lo mismo con tirarme con él por el tobogán de tubo (“¡Mami, otra vez!” -aunque esté embarazada de 8 meses y no quepa); ayudarle a dar una voltereta; convertirme en “mamasaurio” y dejar que se suba encima; dibujar cosas a demanda; andar con él sentado en el suelo y agarrado a mi pierna; equilibrios con un coche de juguete en la cabeza; o incluso “leer” libros inventándote la mitad de la historia -que eres incapaz de repetir.

Y si dices algo que le hace gracia, prepárate a que sea interminable:

sustoLucas: -Buuuu…
Yo: -¡Oh! Qué susto!
Lucas: -Jajaja. Buuuuu…
Yo: -Oh nooo, ¡qué miedooo!
Lucas: -Jajajaja. Buuuuuuu…
Yo: -Esta vez me has asustado incluso mássss que antes.
Lucas: -Buuu, buuu, buuuuuuuuuuu…
Yo: ¬¬

15. SI NO LE GUSTA ALGO, LO ESCUPE “DELICADAMENTE”.

Ya sea porque le doy algo a probar y no le hace gracia, o porque tiene mucha comida en la boca y no puede tragarla, saca y mete la lengua repetidas veces para deshacerse de lo que no le apetece. Todo con su correspondiente y desproporcionada ración de saliva. Normalmente lo escupe en el suelo, pero hay veces que prefiere depositarlo en la palma de mi mano. Es así de romántico y agradable mi chico.

16. CREE QUE CORTARSE EL PELO O LAS UÑAS DUELE.

peluqueriaSiente pánico según acerco el cortauñas porque debe creerse que las uñas tienen terminaciones nerviosas. Lo mismo con el pelo. Hasta hace poco, teníamos que montar un auténtico circo en casa para que se olvidara que mami tenía unas tijeras en la mano (lo intentamos en la peluquería y fue peor). Un día nos armamos de valor y le llevamos a una peluquería de niños, donde tienen coches en vez de sillas, y dibujos animados en la televisión. Miraba a la peluquera con temor hasta que le dieron el primer ChupaChups de su vida y se le pasaron todos los males. De hecho, aquí lo llaman “sucker” y como no sabía pronunciarlo, le cambió la “S” por la “F”. Espero que la peluquera no se ofendiera.

17. SE BEBE EL AGUA DE LA BAÑERA.

Y con esto quiero decir… Que le estoy bañando, mea en el agua, y luego recoge el agua con sus botes de juguete y se la bebe. Así, calentorra, y con una mezcla de fluidos que hace que encuentre completamente normal que después del baño tenga que cambiarle el pañal casi inmediatamente. El día de mañana, cuando bañe a mis dos niños juntos, verás qué divertido todo…

18. CREE QUE ES EL JEFE DE LA CASA.

Ojo, que yo tampoco lo soy. Pero que un niño de 2 años se cruce los brazos y me dé órdenes…como que lo llevo un poco mal. Desde pedirme que le dé zumo como si fuera su esclava; a elegir cuándo es hora de irse del parque (porque mi hora no le parece bien); o quedarse con toda la cama y dejarme en un huequito; o querer conducir él mi coche; o cómo me mira cuando le pido que recoja los juguetes. Va a venir la Super Nanny esa de la tele y lo va a flipar.hoyconduceél

Después de todo, probablemente, la tarea más difícil como madre es enseñarle a ayudarme. Y con esto englobo modales, paciencia, gratitud. Conmigo y con los demás. Porque no me importa si quiere jugar con cajas, comerse mi comida, si salta en los charcos, se ensucia o desordena todo…

Pero que al menos me lo pida “por favor”, ¿no?

Based on the article Weird Truths About Kids by HaHasForHooHas.

Si te ha gustado, no te pierdas “Verdades verdaderas sobre los recién nacidos (y sus padres)”.

Anuncios

2 comentarios sobre “Verdades verdaderas sobre los niños

  1. Jajaja estoy llorando de la risa!!! Que pena que estemos tan lejos porque me ha consolado enormemente leer esto! ! No soy la única a la que le pasa todo eso y a mi doble( a ti ya te llegara…) . Nuestros hijos se llevarian bien. me ha encantado cris. Muchos besos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s