Escápate / Guías de viaje

Qué ver en Estocolmo

Antes de visitar Suecia por primera vez, sólo la asociaba con el Síndrome de Estocolmo y con la famosa Pippi Långstrump. Y no fue hasta viajar a la capital de Escandinavia, cuando me enamoré de todo lo que esta ciudad tiene que ofrecer. Estocolmo está formado por 14 islas unidas por 57 puentes, y no necesitas más de dos días para ver la ciudad entera, pero es genial.

Empieza dando un paseo a lo largo de la calle Drottning (Drottninggatan en sueco), hacia Gamla Stan, que significa literalmente “ciudad vieja” y es donde se fundó Estocolmo en 1252. El casco antiguo conserva su estilo medieval y está constituido principalmente por la isla de Stadsholmen aunque se extiende sobre Riddarholmen y Helgeandsholmen. Lo sé… hay que “hacerse el sueco” para entender estos nombres tan sencillitos.

IMG_6829Este barrio tiene dos calles principales: Österlånggatan y Västerlånggatan, las cuales conectan con la pequeña plazoleta de Järntorget (en español, “plaza de hierro”), la segunda plaza más vieja de Estocolmo. Data de 1300 y aquí es donde se comerciaba durante varios siglos.  Aquí verás una estatua de un señor con gafas de sol. Es Evert Taube, uno de los artistas más famosos de Suecia, que falleció en 1976 y le quisieron hacer un homenaje.

Con el mismo nombre que la plaza, recomiendo parar a desayunar (o a comer…) en Café Järntorget, un sitio muy cuco que lleva en Västerlånggatan nº81 más de 15 años (pilla de paso). Tienen bollería variada con magdalenas y tartas caseras, además de cafés, ensaladas, bocadillos, heladossss… y comida caliente como sopa, lasaña, patatas al horno, etc.  En invierno abren hasta las 18h y en verano hasta las 23h.

Si continúas andando por la principal Västerlånggatan, llegarás a la plaza más antigua de Estocolmo: la plaza Stortorgert (“el gran mercado”, en español). En esta plaza del casco antiguo está el Schantzska huset, un edificio rojo en el nº18. Esta casa tan peculiar fue construida en 1650 y restaurada en 1905. Si te fijas, hay varias piedras rodeando las ventanas. Son 92 piedras en concreto y dicen que simbolizan el número de personas decapitadas ahí mismo en el baño de sangre de Estocolmo -una masacre en el año 1520, que siguió con la invasión de las tropas danesas en Suecia. estocolmo

Desde este punto central sale la calle Köpmangatan, a su vez la calle más antigua de Estocolmo (siglo XIV) y el callejón Mårten Trotzigs Grand, difícil de encontrar. Es el más estrecho de Estocolmo con 90cm de ancho en su punto más ceñido. Cuesta imaginarse que el casco antiguo solía ser la zona pobre y marginal de Estocolmo cuando ahora es un lugar de residencia codiciado.

A unos metros está la Catedral de Estocolmo, conocida como la Gran Iglesia (Storkyrkan) o Iglesia de San Nicolás (Sankt Nikolai kyrka), construida hace más de 700 años. Aquí se casó la princesa Victoria de Suecia con Daniel Westling. Por fuera no es gran cosa, pero el interior impacta. Tienen una estatua de San Jorge matando al Dragón de Bernt Notke. Se trataba de un soldado romano, mártir y más tarde santo cristiano, que no se sabe si vivió realmente o se trata de una mera leyenda. Al igual que su lucha con el dragón, que el pobre sólo había puesto su nido en la fuente que daba agua a la ciudad y la gente moría intentando apartarlo, hasta que lo tocó a la princesa y vino súper San Jorge a salvarla.

Y muy cerca de ésta, verás la residencia oficial de la monarquía sueca: el Palacio Real de Estocolmo (Kungliga Slottet, entrada: 100 SEK, unos 10€), de estilo barroco, que cuenta con más de 600 habitaciones. Personalmente, me gusta más la fachada del ala oeste del palacio, que bordea el espacio abierto del Högvaktsterrassen (el patio semicircular de la guardia). Tiene cañones y guardias reales buenorros que hacen el palacio más interesante que las otras caras del edificio.

BrantingtorgetDesde aquí, puedes visitar el Brantingtorget, un patio que actúa como una plaza pública del casco antiguo de la ciudad. Fue nombrada tras el primer ministro del país elegido democráticamente: Hjalmar Branting. Hay varios pasajes que conectan el patio con las calles conexas

Otro día, puedes dedicarlo a la isla Kungsholmen. Aquí tienes, entre otras cosas, el Ayuntamiento (Stadshuset, en Hantverkargatan 1 al final de Norr Mälarstrand, entrada: 60 SEK = 6.10€).  Se construyó en 1923 con casi 8 millones de ladrillos rojos. Tiene una torre de 106m de altura con 3 coronas de oro y un patio interior de libre acceso. Además, entre el edificio del Ayuntamiento y la orilla del lago Mälaren, hay un pequeño parque llamado Stadshusparken, con varias esculturas y vistazas a la isla de RiddarholmenIMG_6781

Y ya puestos a tener buenas vistas de la ciudad desde varios ángulos, puedes coger el metro o bien continuar andando hasta el Ascensor de Katarina (Katarinahissen). Es una estructura de hierro de 38m de alta construida en 1883 y parece que está sin terminar… El mirador tiene unas vistas panorámicas del casco antiguo y de la isla de Djurgarden. Está en el barrio de en el barrio de Södermalm y se accede desde la plaza Slussen, que separa el lago del Mar Báltico.IMG_7260

A mí, que como ya sabéis, me encanta la fotografía… Resulta que hay un Museo de Fotografía (Fotografiska, en Stadsgårdshamnen 22), una plataforma internacional con 4 grandes exposiciones al año y unas 15-20 que cambian cada 3 meses. Además de la galería cuenta con una cafetería con ventanales que dan a la bahía del Mar Báltico (Saltsjön). La entrada no es nada barata, la verdad, son 120 SEK (unos 13€) pero está bastante bien, aparte de abrir todos los días de lunes a domingo de 9h a 23h.

Para cuando quisimos darnos cuenta, se nos había hecho de noche… Y lo agradecimos. Porque ver las luces y los edificios reflejados en el agua hizo que le diéramos otro puntazo a Estocolmo. Algunos barcos atracados los han convertido en hoteles, como es el caso del Mälardrottningen o el Af Chapman, en la orilla oeste de la isla de Skeppsholmen. Están bien si quieres vivir una experiencia diferente. Nosotros, sin embargo, nos alojamos en el Hostel Dalagatan (en Dalagatan nº30) y nos encantó. Bastante asequible, para lo que son los países nórdicos, y las habitaciones súper originales: eran como cuevas pintadas en blanco.IMG_7137

Pero eso no fue todo. Lo que más me gustó, sin duda, fue el metro de Estocolmo (Tunnelbanan). ¡¿El metro?! Sí. De hecho, lo llaman “la galería de arte más larga del mundo” porque recorre 110km, y 90 de sus 100 estaciones están decoradas con pinturas, esculturas o mosaicos. Te recomiendo las estaciones de: Rådhuset (parece una cueva roja), que es la parada del Parlamento, inaugurada en 1975; Stadium Station (con un arco iris en el techo), inaugurada en 1973; y T-Centralen (con las paredes azules y azulejos de los años 50). Una pasada.metro_estocomo_cristina

Si tienes varios días y quieres ver Estocolmo más a fondo, en este link tienes una guía súper completa en PDF. Pásalo genial y si te ha servido mis “qué ver”, comparte 🙂

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