Embarazo

10 cosas que NO te contaron sobre el post-parto

Creo que el último mes de embarazo es el peor. Si antes te pasabas la vida viendo vídeos de partos en internet (en el agua, con epidural, sin ella, en la selva, cesáreas…), y te tapabas los ojos en plan “joer, ¿dónde me he metido?”, a estas alturas estás deseando expulsar a la criatura y ya te da igual todo. Ahí es cuando tenía que haber aprovechado mi madre para contarme todas las maravillas del puerperio o post-parto. Al fin y al cabo, ya no hay marcha atrás.

1) Vas a andar como un pingüino.

Si te pensabas que tras dar a luz ibas a poder andar como una persona normal de nuevo… estás equivocada. ¿Sabes esos juegos para niños donde tienes que meter piezas en los agujeros de un cubo según su forma? Bueno, pues esto es como intentar meter una pieza triangular en un agujero redondo, sólo que la pieza es un bebé y no entra sino que sale (el agujero supongo que seguirá siendo redondo, aunque con tanta dilatación nunca se sabe). Y las consecuencias son andar como un pingüino, o como un jinete sin caballo.

2) Estarás cansada y te dolerá todo.

Qué ganas tenías de parir para poder descansar a gusto sin dolores de espalda… Pues… ¡sorpresa! Ahora el que no te deja dormir es el bebé y los dolores, tanto en parto natural como cesárea, existen. Menos mal que hay drogas anti-dolor. Aún así, acepta el consejo de “descansa cuando el bebé duerma” aunque no lo lleves a cabo porque mola más quedarse mirando cómo duerme ese bebito tan precioso que acabas de traer al mundo.

3) Puede que sigas teniendo contracciones después del parto.

Sobre todo si has decidido darle el pecho al bebé, estas contracciones (entuertos) harán que el útero vuelva a su posición normal. La succión en el amamantamiento hace que se libere oxitocina, la misma hormona que determinó las contracciones uterinas durante el parto. Y junto a estas contracciones:

4) Sangrarás.

Después de 9 meses sin la regla, todo eran alegrías. Pero tras parir, vas a sangrar a lo bestia (incluso con cesáreas). Se trata de secreciones procedentes del interior de la cavidad del útero (“loquios”). Suena genial, lo sé. Te darán unas compresas gigantes y súper gordas en el hospital para que el bebé y tú vayáis a juego llevando pañales. Dura un mes o así.

5) Ir al baño es un show.

Tendrás varias zonas afectadas (ya sea por episiotomía, cesárea, los músculos del canal del parto, la zona perineal…) e incluso algo tan sencillo como sentarse en el váter te parecerá complicado. La orina saldrá mezclada cual bandera de España (aquí ningún problema porque la vejiga, aunque traumatizada y sensibilizada, vuelve a su tamaño normal inmediatamente después del parto), pero para la “otra opción” necesitarás concentración absoluta, y parecerá que se te van a saltar todos los puntos. Que no se diga que no soy explícita, ¿eh?. Comer fruta y verdura ayuda… Pero por si acaso, si tienes visita, que se vayan a tomar algo a la cafetería porque “va para rato”.

6) Tu bebé tendrá hambre constantemente.

No pasa nada porque quiera comer todo el rato. No escuches los típicos comentarios de “si quiere comer otra vez quizás es que tu leche no sea suficiente” ni esas cosas por el estilo. Hasta que te suba la leche, lo importante es ponerle a succionar y el resto vendrá solo. Ya se encargará de tomar lo que necesite y tranquila: tienes de sobra.

7) Parecerá que todavía estás embarazada.

Y de 6 meses. Si esperas salir del hospital con la tripa plana… Ehhh… Lo siento, pero no. Parecerá que todavía te queda el último trimestre, sólo que en plan “balón desinflado”. Por si te pensabas que las compresas eran lo más “sexy” del post-parto. Intenta no mirarte mucho al espejo para evitar depresiones; todo vuelve a su ser, tarde o temprano.

8) Crees que ya puedes dormir boca abajo.

Aunque ya no vayas a espachurrar al bebé por tumbarte boca abajo, ahora tienes otro problemita: se te sale la leche. El primer mes lo pasé durmiendo semi-sentada… Muy cómodo todo…

9) La cabeza de tu bebé puede tener forma extraña.

En otras palabras, puede que pienses que te ha salido el bebé cara-cono, como en la película. No te preocupes, en unas horas volverá a su estado normal. Ten en cuenta que los huesos de la cabeza no están cerrados aún para poder salir por el canal “sin problemas”… Ya sabes, no me hagas explicarte otra vez lo de la pieza triangular en el agujero redondo.

10) Puede que no sientas cariño por el bebé inmediatamente.

Parece que esto pasa y es completamente normal. Las mamis somos auténticas montañas rusas de emociones en ese momento de nuestras vidas. Y entre el cansancio, el dolor y las hormonas, es bastante común no querer saber nada del bebé por unas horas. Mejor tener esto presente que ser víctima de una depresión post-parto. Alégrate de que ya está fuera y de que ya te pueden felicitar por el Día de la Madre 😛 Enhorabuena.

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Un comentario sobre “10 cosas que NO te contaron sobre el post-parto

  1. Podriamos ampliar la lista de las cosas q nadie te dijo del postparto a millones!! Hhh
    – siempre habra alguien q le enchufe el chupete segundos despues de ser parido o en su defecto de empezar a llorar porque tiene hambre y no tienes leche (con lo cual la NO succion del bebe hara q sigas sin tener leche)
    – gente sin hijos y sin experienxia con niños opinaran de la crianza de TU hijo
    – si decices hacer colecho (cm es mi caso) tendras que escuchar comentarios de todo tipo
    – tendras visitas CONSTANTEMENTE q nunca entenderan q estas recien parida y necesitas descansar y empezar esa fantastica relacion de x vida con tu hijo
    …….
    No acabaria nunca!! 🙂 🙂 🙂

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